La basílica paleocristiana de San Pedro está a apenas 500 metros de las Termas Romanas de Guadalmina. A apenas 150 metros, en la duna de El Ingenio, hay varios hornos de origen romano. Muy cerca hay enterradas unas estructuras del mismo origen. Se sabe de la existencia en este entorno de muros, arcos, cubas para el salazón de pescado, un acueducto, etc. Todo apunta a que la zona entre la basílica y la playa del Ingenio tiene un potencial enorme a nivel arqueológico que merece ser sacado a la luz.
Escombros, muebles rotos, restos de podas, broza, montañas de basura de todo tipo y vehículos pesados recorriendo terreno protegido y pisando directamente yacimientos milenarios. Este es el panorama que rodea la parte sur del entorno de protección del Bien de Interés Cultural (BIC) de la basílica paleocristiana Vega del Mar en San Pedro y del yacimiento de los hornos romanos de la duna de El Ingenio.
Esta es la realidad cotidiana desde hace años de uno de los espacios con más valor arqueológico del municipio y que, por el contrario, se encuentra en un estado lamentable.
Colectivos como Cilniana, San Pedro 1860, Rosa Verde y Marbella Activa han denunciado durante años, de forma recurrente, el uso de este paraje como vertedero. Su empleo como zona de aparcamiento de maquinaria pesada del Ayuntamiento. Su uso como parking para autocaravanas que quieren tener vistas al Mediterráneo.
Si fuera un simple llano junto a la playa de San Pedro podría parecer que no existe un problema más allá de la simple necesidad de recoger la basura que se acumula. Lo cierto es que la zona entre la basílica paleocristiana y la playa del Ingenio tiene un interés histórico importantísimo. Hace casi 100 años, en 1930 el primero que estudió la basílica, el profesor José Antonio Pérez Barradas, situó diversos muros, mosaicos y otros restos milenarios justo donde ahora hay una hilera de casetas de pescadores y donde se acumulan muebles rotos, basura, restos de obras, cubas y aparcan camiones y excavadoras privadas y del Ayuntamiento. Según el arqueólogo Miguel Requena, justo en ese punto al sur de la basílica y del bosque de eucaliptos “había constancia de unas cubas para el salazón de pescado, un acueducto y otros yacimientos que desgraciadamente se han ido perdiendo”.
A este respecto, el historiador José Luis Casado Bellagarza remarca que “con el paso de los años, y especialmente debido a la urbanización originada por el auge turístico experimentado en la Costa del Sol a partir de la década de 1950, se fueron ocupando zonas y destruyendo muchos de los hallazgos que vemos cartografiados en mapas anteriores. La norma, generalizada y no escrita, consistía en la ocultación de los descubrimientos al construir viviendas y otros edificios”.
Donde todos los veranos, y el resto del año, las autocaravanas compiten con las barcas de pescadores por ocupar el frontal de playa de la duna del Ingenio también existen restos romanos. Por un lado, en 1991 salieron a la luz unas construcciones y dos tumbas datadas en la época altoimperial (siglos I-III D.C.) justo en la zona usada de aparcamiento. Por otro lado, en noviembre de 2021 un temporal sacó a la luz en la duna ocupada por las barcas del Ingenio tres hornos romanos dedicados a la alfarería y una gran tubería de desagüe, así como pequeños utensilios y una gran variedad de cerámica, que fueron estudiados exhaustivamente por el equipo dirigido por el arqueólogo Miguel Vila.
Por tanto, se mire por donde se mire, toda esta zona al sur de la basílica Vega del Mar se merece mucho más que ser una simple escombrera o un aparcamiento de barcas y vehículos.
APLASTANDO LOS HORNOS ROMANOS DE EL INGENIO
En noviembre de 2021 un temporal sacó a la luz un complejo de hornos de la época romana bajo la duna de El Ingenio. Fueron estudiados por arqueólogos que descubrieron varios hornos y una gran tubería de desagüe, así como pequeños utensilios y una gran variedad de cerámica. Una vez terminado el estudio se instaló una barrera de sacos protectores para evitar que otro temporal pudiera dañarlos y se cubrieron los sacos con más de un metro de arena.
Casi toda esa arena ha desaparecido en estos cinco años y el sitio exacto en que están situados los hornos se ha convertido en una pista por el que vehículos pesados y excavadores acceden a la playa. Literalmente, están pasando orugas y ruedas por encima de este yacimiento situado dentro del entorno de protección del BIC de la basílica paleocristiana que llega hasta la orilla del mar.
Este viernes una excavadora ha pasado directamente justo por encima de donde están los hornos romanos para realizar trabajos junto a la playa. Seguramente, ni el conductor de ese vehículo ni otros sabrán que pasan por encima de los hornos romanos. Es el Ayuntamiento de Marbella el que debe garantizar la seguridad y conservación de este yacimiento. Puede hacerlo instalando rocas que impidan el paso a la arena y balizando y señalizando el yacimiento para evitar que siga ocurriendo lo que ha pasado este viernes. También convendría reponer la arena que se ha ido perdiendo en estos años para proteger mejor los hornos romanos.
Desde el Ayuntamiento de Marbella han reconocido que vehículos municipales transitan y aparcan durante las tareas de acopio de arena al norte de la duna a pesar de que hay señales que dicen claramente que está prohibido el tráfico rodado.
UN PLAN DIRECTOR PARA TODA LA ZONA DE LA BASÍLICA
“Es esencial afrontar con un proyecto ambicioso el estudio de todo el entorno de la basílica paleocristiana, una especie de Plan Director”, señala el arqueólogo Pedro Sánchez Bandera, uno de los que más conoce este yacimiento que estudió hace más de 20 años. Sánchez Bandera considera que, en lo que respecta a la propia basílica faltan muchas partes en este puzle. Según explica el arqueólogo, se sabe que la basílica se construyó en parte encima de otras construcciones (Sánchez Bandera cree que unos hornos pero no está claro lo que hay debajo). Se sabe que en la zona hay tumbas anteriores y posteriores a su construcción y no está claro si la población inhumada de las tumbas es germana-visigótica o bizantina. “De hecho, ni siquiera son precisos los límites del yacimiento: el eje Norte sí está acotado por la calle Eucaliptos y al sur es el propio mar pero el eje Este- Oeste tiene que ser investigado para ver qué es lo que hay. Se tiene que afrontar un estudio con un proyecto de investigación que establezca la secuencia evolutiva de todo el yacimiento”, sentencia Sánchez Bandera.
También el arqueólogo Miguel Requena considera que es necesario un Plan Director que establezca una estrategia de estudio a largo plazo de todo el entorno de la basílica-duna de El Ingenio. Tanto Vila como Requena coinciden que lo más importante de todo es que a nivel político se comprometan todos los esfuerzos necesarios para poner en marcha ese Plan Director.
La basílica paleocristiana Vega del Mar es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1931. Es la máxima figura de protección y obliga al Ayuntamiento de Marbella, como propietario de este monumento, a su adecuada conservación y a mantener en buenas condiciones el entorno de protección de este BIC. Por su parte, la Junta de Andalucía debe asegurarse de que así se haga. Ninguno lo hace con la diligencia que merece.
El Ayuntamiento de Marbella destinará más de medio millón de euros los próximos 4 años…
De contratos millonarios en playas, puertos y jardines a la recogida de enseres o las…
La formación política denuncia presuntos delitos de maltrato animal y gestión ilegal de residuos tras…
Ambos protocolos establecen cómo intervenir, con rutas de evacuación claras y zonas seguras perfectamente definidas…
Solicita al Ayuntamiento subvenciones y bonificaciones fiscales para proteger el tejido económico local.
Estos dos emblemáticos hoteles serán reformados con una inversión conjunta cercana a los 18 millones…
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario.
Leer más