El Ayuntamiento de Marbella impulsa un plan de contingencia energética y financiera para garantizar los servicios públicos esenciales ante el actual contexto internacional.
El Ayuntamiento de Marbella ha comenzado a diseñar un plan de contingencia energética y financiera con el objetivo de anticiparse al encarecimiento de la energía motivada por la actual guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. La iniciativa, presentada en la Junta de Gobierno Local en fase de borrador, busca garantizar la continuidad de los servicios públicos esenciales y proteger la estabilidad económica del municipio.
El portavoz municipal, Félix Romero, ha explicado que se ha presentado el borrador a la Junta de Gobierno Local que plantea “tres escenarios con medidas distintas en función de cómo evolucione la situación” y ha concretado que el primero de ellos es el denominado de ‘tensión moderada’, donde va a haber un incremento de costes energéticos sin disrupción del servicio. “Incluye la creación de un cuadro de mando energético municipal con seguimiento semanal del consumo, dando cuenta a la Junta de Gobierno; la homogeneización de temperaturas en edificios públicos conforme a recomendaciones oficiales; la optimización de horarios e instalaciones, y la revisión de contratos energéticos”, ha remarcado, al tiempo que ha apuntado que se podría aplicar después de Semana Santa, si el incremento del gasto alcanzase el 20 por ciento.
Con respecto al escenario 2, el de ‘tensión sostenida’, ha esgrimido que contempla la adopción de medidas presupuestarias como modificaciones de crédito y uso de remanentes, la priorización del gasto en servicios esenciales, la revisión de contratos públicos con impacto energético y la aplicación de medidas adicionales de reducción del consumo. “Se llevaría a cabo en junio de este año se siguiera manteniendo un incremento significativo de esos costes energéticos y entendemos que puede tener un impacto relevante en la ejecución presupuestaria”, ha aclarado.
Romero ha especificado que el tercer escenario, el de ‘tensión severa’, “se aplicaría después del verano si esta situación se prolongase y se producen incluso disrupciones del suministro energético o afectan a la oferta de combustible”. En este caso, se prevén medidas como la activación de un comité de crisis energética municipal, la priorización estricta de servicios básicos (seguridad, ciclo del agua, alumbrado y servicios sociales), la reducción intensiva del consumo, la solicitud de financiación extraordinaria a otras administraciones y una revisión integral del presupuesto.
El edil ha anunciado que el plan será aprobado en la próxima sesión de la Junta de Gobierno Local por el equipo de gobierno municipal y no en un Pleno donde podría contarse con las aportaciones de otros partidos políticos.
