A pesar de que las autoridades públicas señalan que no son vectores de contagio, los centros educativos del municipio están confinando alumnos y profesores y cerrando aulas de forma creciente. Este medio ha contactado con docentes y miembros de AMPAS del municipio y todos han mostrado su intranquilidad por la evolución de la pandemia, por su efecto en los centros educativos y por la necesidad de que desde la Consejería de Educación se actúe ante la elevada incidencia del coronavirus en Marbella.

Directores de colegio

Durante estos días los directores de colegio están haciendo frente a mucha tensión ante la necesidad de aportar tranquilidad a las familias preocupadas y controlar que no haya casos de trasmisión comunitaria en sus centros educativos mientras la incidencia de la pandemia crece en el municipio.

Rubén López, director del CEIP Fuente Nueva considera que hubiera sido muy oportuno “que se hubieran cerrado después de las vacaciones de Navidad para no llegar a este punto y creemos que ya se va tarde porque los números están diciendo que estamos aún peor que en la primer ola”. Respecto a las familias explica que “es complicado porque nos encontramos ante casos que necesitan la escuela para conciliar y otros que reivindican el cierre de los centro. Nosotros tenemos aulas cerradas por contagios y creemos que estos 15 días que quedan por delante van a ser duros”.

Alberto Martín, director del colegio Al Andalus, coincide con su compañero Rubén López en que la aplicación de medidas de confinamiento en los colegios debe tener en cuenta la realidad de las familias y propone una alternativa: “se podría hacer como en algunos países europeos que han dejado abierto los colegios para los trabajadores esenciales o para aquellos que no pueden conciliar la vida laboral con la familiar”. De hecho Martín explica que en su colegio tienen preparado un Plan de Actuación Digital que prevé reorganizar la plantilla para agrupar a los niños de trabajadores esenciales y así habría profesores dedicados a clases presenciales y otros a dar enseñanza online”.

El director del colegio Al Andalus ha querido llamar la atención sobre el hecho de que “durante la segunda y hasta esta tercera ola los colegios han sido reguladores de la vida cotidiana. Me explico: la gente no tuvo cuidado en verano y sufrimos la segunda ola. Antes de Navidad la incidencia era buena porque las familias en otoño hacían una rutina que giraba en gran medida en torno al colegio y durante las fiestas navideñas ha habido poco cuidado y nos hemos metido de lleno en la tercera ola”. Para Alberto Martín cerrar un colegio es algo muy serio, hay que valorar muy bien cómo está la situación pandémica antes de hacerlo, “porque se cierra un mecanismo de conciliación familiar y regulador de de la vida cotidiana”.

Entrada a un colegio de Marbella.

Desde la Asociación Andaluza de Directores y Directoras de Educación Infantil, Primaria y Residencias Escolares (ASADIPRE) han hecho un llamamiento este pasado lunes 25 de enero a la Consejería de Educación para “que se estudie la posibilidad de decretar el cierre temporal de los centros educativos en los municipios que superen los 1.000 casos de incidencia acumulada por cada 100.000 habitantes mientras dichos municipios permanezcan en dicha situación, pasando los centros a desarrollar su labor docente de manera no presencial y que se desarrolle ésta conforme a la normativa educativa andaluza que regula esa posibilidad de formación”.

AMPAS

De manera similar, el AMPA El Castillo del CEIP Nuestra Señora del Carmen de Marbella ha elevado una petición a change.org proponiendo que las clases presenciales sean voluntarias y que se permita a quien quiera recibir las clases de manera online, sin que sea obligatoria la asistencia en persona. “Este modelo presencial voluntario se llevaría a cabo siempre que los niveles de transmisión del virus fuesen igual o superior a 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. Entendemos la importancia de la enseñanza presencial pero en estas circunstancias debe primar la salud de las personas”, señalan desde el AMPA.

Por su parte, José Tejedor, de la Agrupación de AMPAS Independientes de Marbella, está de acuerdo en que “la presencialidad sea voluntaria y no acarreé consecuencias por parte de la Consejería hacia los padres y los alumnos que decidan no ir al centro educativo. Lo ideal sería que fuera ella quien tomara una decisión cuanto antes y no ir varios pasos por detrás de los acontecimientos”.

Por el contrario, la presidenta del AMPA Valdeolletas, Sandra Sánchez, aboga por un confinamiento duro y corto. “Dadas las circunstancias actuales con de la creciente incidencia de la pandemia en Marbella creo que lo mejor sería que los niños estuvieran en casa. Los centros educativos están más preparados y los profesores mejor formados para afrontar un cierre de dos semanas que se podría hacer siempre en coordinación con los padres”, explica Sánchez, que aboga además porque los niños que dan positivo pasen a estar 14 días confinados en vez de 10 en caso de que no se les haga un test PCR.

En el municipio de La Línea la Federación de AMPAS hizo un llamamiento para que los menores no fueran a colegios e institutos el pasado 11 de enero, con una incidencia de poco más de 1.200 casos, muy similar a la que hay hoy en Marbella. El éxito fue inmediato y en estas dos semanas ha ido entre el 3 y el 7% de los alumnos a clase en La Línea. A pesar de no contar con el permiso de la Junta de Andalucía. Actualmente la incidencia acumulada del coronavirus en La Línea roza los 2.400 casos.

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