Marbella fue el escenario final de la Guerra Civil en la época de Julio César. El arqueólogo José María Tomassetti plantea la hipótesis de que el hijo mayor de Pompeyo murió en Marbella cuando, tras ser derrotado en Munda, huía del general cesariano Didio. También vincula la muerte posterior de Didio a manos de soldados pompeyanos apoyados por la población local con la destrucción de la ciudad romana de Marbella.
Lamentablemente es apisonada día sí y día también por las excavadoras que arreglan las playas del Faro y de la Fontanilla. Muy pocos saben que existe la teoría de que el discreto y castigado manantial de agua dulce de la Fontanilla fue escenario de uno de los episodios decisivos en la historia de la España Romana: fue donde el último rival de Julio César, Gneo Pompeyo hijo, dio su último sorbo de agua antes de morir en combate unos metros más allá en una de las oquedades del Pecho de las Cuevas.
Esta es la hipótesis que el reputado arqueólogo José María Tomassetti ha expuesto en una interesantísima conferencia impartida en el Museo del Grabado de Marbella. Es uno de los mayores expertos de la historia de Marbella en la época de la República Romana en el siglo I Antes de Cristo.
El punto de partida de esta hipótesis está en el libro Guerra de Hispania escrito por Julio César, o por uno de sus ayudantes. En él se explica que, tras la decisiva batalla de Munda, supuestamente cerca de Córdoba, el derrotado Cneo Pompeyo hijo escapa herido hasta Carteia, ciudad romana junto a Algeciras. Allí la lucha interna en la ciudad entre partidarios de César y Pompeyo hijo provoca la huida del líder pompeyano en una veintena de naves con algunas tropas fieles de origen lusitano.
La Guerra de Hispania continúa: “al tercer día de navegación, puesto que, en su improvisación, habían partido de Carteia sin agua, se acercan a tierra. Mientras están aguando, se presenta Didio con su escuadra, se apodera de algunas naves y quema las otras”. Cayo Didio era el líder de la flota cesariana y dirigió la persecución de Gneo Pompeyo hijo.
Según explica Tomassetti, tras consultar todas las fuentes de agua junto al mar catalogadas por la Junta de Andalucía entre Cádiz y Almería, resulta que el único manantial de agua dulce a pie de playa es el de la Fontanilla, situado frente a la bocana del puerto deportivo. “Es muy plausible que Pompeyo tardara tres días en llegar a Marbella dada su precipitada huida de Carteia. Como sabía que Didio venía desde Cádiz en su persecución lo lógico es que Pompeyo hubiera escapado hacia el Este y, debido a las prisas, tuvo que detenerse en Marbella a hacer aguada”.
En la Guerra de Hispania se relata que el general cesariano Didio les atacó capturando y hundiendo la treintena de barcos pompeyanos. En este punto, este periódico ha podido confirmar la existencia de restos de un naufragio de la época romana. Hace unos años, en las obras para instalar una piscifactoría de vieiras a dos millas mar adentro justo enfrente del puerto deportivo y la playa del Faro se encontraron dos ánforas de origen romano. Esto no es un dato que confirme que pertenecieran a uno de los navíos pompeyanos hundidos por Didio (podrían pertenecer a cualquier otro navío romano de un siglo antes o dos siglos después) pero es un indicio a tener en cuenta.

Respecto a la última resistencia de Cneo Pompeyo, la Guerra de Hispania relata que “Pompeyo escapa con una pequeña escolta y se instala en una fortificación natural del terreno. Tenía una grave herida en la espalda, otra en la pierna izquierda y una torcedura del tobillo. El lugar elegido era de difícil acceso”.
Sin embargo, las tropas cesarianas de Didio superan a la escolta de Pompeyo y este “trata de ocultarse en un lugar en el que el terreno socavado formaba una cueva, donde no lo hubieran encontrado fácilmente los soldados cesarianos si no hubiera sido por la delación de unos prisioneros. Lo matan allí mismo”. Sobre el lugar de la muerte de Pompeyo hijo, Tomassetti plantea que ese paraje de difícil acceso, con oquedades y cuevas puede ser perfectamente el Pecho de las Cuevas, bajo el polideportivo Paco Cantos y a apenas 600 metros de distancia de la playa del Faro. “Está justo al norte del manantial de la Fontanilla y podría ser el lugar escogido por Pompeyo para huir de Didio”.
A este respecto Tomassetti vería razonable investigar este paraje quebrado y boscoso en pleno centro de Marbella por si pudiera encontrarse algún indicio que apuntalara su hipótesis.

Esto aconteció los primeros días de abril del año 45 Antes de Cristo y con la muerte de Pompeyo hijo a manos del cesariano Didio se concluyó la Guerra Civil. Volveremos más adelante con Didio y su vínculo con el destino funesto de la Marbella republicana.
LA MARBELLA ROMANA QUE FUE ARRASADA POR CÉSAR
Según explica Tomasetti en su artículo de Cilniana, Arqueología de la Marbella romana republicana, entre 2018 y 2023, su equipo de Arqueotectura S. L. identificó restos arqueológicos relacionados con un campamento legionario de época tardorrepublicana en las calles Lobatas, Postigo y Aduar, en el Barrio Alto de Marbella. El hallazgo de esta estructura militar, sumado a otras excavaciones realizadas en el casco antiguo, han llevado a Tomassetti a plantear la hipótesis de una destrucción completa del núcleo de población a mediados del siglo I a. C.
Tomassetti explica que en el centro histórico de Marbella se han hecho más de 70 intervenciones arqueológicas en los últimos 40 años, de los que dieciséis han detectado depósitos y/o estructuras del periodo de la República Romana (siglo I A.C.). El arqueólogo apuesta por una destrucción intencionada y completa de esta primera aglomeración urbana a mediados del siglo I a. C. En su artículo de Cilniana señala que por todo el casco antiguo se han encontrado en las excavaciones restos de cenizas y carbones, mampuestos, fragmentos de tégula y ladrillo, junto a cerámicas de ánforas, todo muy mezclado y arrasado “lo que confirma una destrucción de la ciudad en ese periodo de mitad del siglo I A.C.”
¿Qué pudo provocar la aniquilación de esa Marbella republicana que fue destruida hasta los cimientos? Para Tomassetti la explicación está en el libro Guerra de Hispania: la muerte del victorioso general cesariano Didio a manos de los restos de las tropas pompeyanas propició la posterior venganza cesariana sobre la urbe más próxima, Marbella.
En el libro encargado por César para relatar sus éxitos se explica que, tras la muerte de Pompeyo, “Didio se retiró junto a las naves para proceder a su reparación. Los lusitanos que habían sobrevivido se concentraron y se dirigieron contra Didio”. Según explica Tomassetti, esas tropas auxiliares se reforzaron con contingentes del lugar y aprovecharon una salida de Didio y sus soldados cesarianos para “rodearlos por la espalda en medio de un tremendo griterío. Didio encuentra la muerte junto con otros muchos entre grandes muestras de valor”. Tomassetti pone el acento en remarcar el apoyo que los lusitanos de Pompeyo recibieron de la población romana local.

En este sentido, es posible que existiera una relación de lealtad de los habitantes de la Marbella Romana con Pompeyo y una pista se encuentra en el libro Marbella Prerromana: el asentamiento de Cerro Colorado, de los arqueólogos Salvador Bravo y Miguel Vila. En el estudio de este increíble yacimiento situado al norte de San Pedro, sus autores proponen que este asentamiento fue abandonado tras la guerra entre Sertorio y Pompeyo padre (apenas 30 años antes de las muertes de Pompeyo hijo y Didio en Marbella) y sus habitantes trasladados “a un punto más cercano a la costa, probablemente al solar que hoy ocupa la alcazaba de Marbella”. Es muy posible que ese cambio generara unos lazos de lealtad hacia el victorioso Pompeyo padre que fueran extensibles a su hijo cuando este llegó a Marbella buscando agua y ayuda.

Fuera así o no, poco más adelante, el libro Guerra de Hispania tiene un final abrupto, es lo que nos ha llegado y no se relata qué pasó tras la muerte de Didio.
Sin embargo, para Tomassetti está claro que el apoyo que dieron los lugareños de Marbella a los lusitanos tuvo consecuencias. “Teniendo en cuenta que la destrucción del asentamiento republicano que había en Marbella coincide en el tiempo con la muerte de Didio, no sería descabellado pensar que las tropas cesarianas ejecutaran la destrucción del lugar más cercano a la muerte de su general por haber apoyado a los pompeyanos”.
De hecho, en su artículo Pompeyo en Carteia. Relaciones de la colonia libertinorum con la gens pompeia de la revista Almoraima, el arqueólogo Salvador Bravo Jiménez recuerda el trato dado por César a los perdedores de la Guerra Civil en España. “César, entonces, se dirigió contra Corduba, a la que sometió a un duro castigo y más tarde, viró hacia el sur, hacia Gades y Carteia. Una vez sometida la Provincia, César reunió en Corduba a los representantes de las ciudades a los que reprochó su comportamiento y su ingratitud. Llevó a cabo una política de colonización de los territorios, con gentes favorables a su causa y neutralizó las aspiraciones pompeyanas mediante castigos ejemplares”, señala Bravo.
UN CAMPAMENTO ROMANO EN CALLE LOBATAS PARA DESTRUIR MARBELLA
El arqueólogo José María Tomassetti asegura que la existencia del campamento romano al norte del actual castillo de Marbella, en la zona de calle Lobatas, confirma “la erosión brutal que sufrió Marbella a través de la instalación de un acuartelamiento para la destrucción de la población, seguramente matando a todos los varones y llevándose a los niños y mujeres como esclavos. Era algo bastante frecuente en esa época”.
Tomassetti sabe de lo que habla porque, junto a su compañero Miguel Requena, hallaron un foso de 9 metros de largo por 5 de ancho con escarpa y contraescarpa. “Encontrarlo no fue nada fácil, hubiera pasado desapercibido en el control de tierra pero tuvimos la suerte de hallarlo. Cuando empezamos a estudiar el foso descubrimos numerosos restos cerámicos, ánforas y otros restos del periodo tardorepublicano, siglo I A.C.”, explica Tomasetti. En el foso, además de ánforas, platos, orzas y otros utensilios romanos, aparecieron dos elementos singulares: una moneda de la ceca de Malaka datado entre el 100 y el 27 A.C. y un glande, proyectil de honda datado también en ese periodo de finales de la República Romana.
Tomassetti planteó en la presentación de su hipótesis en el Museo del Grabado que ese campamento, más que para asediar Marbella, sirvió para acantonar a los soldados cesarianos que se encargaron de destruir hasta los cimientos la urbe republicana de entonces, “dejaron el asentamiento urbano como un descampado, por eso en las prospecciones arqueológicas que se han hecho hasta ahora, todo lo relacionado con el periodo del final de la República Romana se encuentra arrasado y con ceniza de los incendios provocados por su destrucción intencionada”.
Tomassetti ha entrelazado la certeza de la destrucción de la Marbella del siglo I A.C con la venganza por la muerte del general cesariano Didio. Ambos sucesos ocurrieron en el mismo tiempo. Si esto es cierto, se confirmaría además el paso de Cneo Pompeyo por Marbella, su aguada en el manantial de La Fontanilla y su muerte en el Pecho de las Cuevas. Su hipótesis puede que se confirme en el futuro con posibles hallazgos. O quede descartada y todo este artículo sea un relato de historia novelada.
Sea como fuere, la historia fluye en Marbella. En los últimos años se han encontrado importantes yacimientos como la necrópolis de El Fuerte, los hornos romanos de El Ingenio, indicios de un pasado romano dentro del castillo de Marbella, etc. Sea o no acertada su hipótesis, se hace más necesario que nunca que la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento apuesten decididamente, con voluntad política y con dinero, por hacer más prospecciones arqueológicas, más estudios sobre nuestra historia y, por qué no, por construir de una vez un museo histórico en Marbella.
Una última pregunta. Quizás la más importante: ¿Cuál era el nombre de esa urbe romana que fue destruida por posicionarse a favor de Pompeyo? Tomassetti asegura saberlo.
