El torneo de pádel ‘Nicolás Corazón Fuerte’ se celebrará del 8 al 10 de mayo en el Real Club de Pádel de Marbella y todo lo recaudado irá íntegramente a la asociación del niño sampedreño que padece un tumor cerebral.
La ciudad acogerá este fin de semana, del 8 al 10 de mayo, la segunda edición del torneo benéfico de pádel ‘Nicolás Corazón Fuerte’, una iniciativa solidaria que se celebrará en el Real Club de Pádel Marbella con el objetivo de recaudar fondos para contribuir a los tratamientos de Nicolás Fernández, un niño sampedreño que padece un tumor cerebral muy agresivo.
La organizadora del torneo, Silvia García, ha explicado que la competición comenzará el viernes y que las inscripciones permanecerán abiertas hasta el miércoles a las 20.00 horas. “Ya contamos con 70 parejas registradas y esperamos alcanzar las 90”, ha indicado, detallando que la recaudación íntegra se destinará a la asociación ‘Nicolás Corazón Fuerte’. Finalmente, Damián Fernández, padre del menor, ha agradecido la implicación de todas las entidades colaboradoras y la implicación del comercio local, “que se está volcando con nosotros”.
MUCHAS NECESIDADES QUE CUBRIR
Nicolás era un niño de San Pedro Alcántara con la rutina de cualquier otro pequeño: el colegio, los amigos, los juegos, los enfados con su hermano y las reconciliaciones en cuestión de segundos. Hasta que el 21 de octubre de 2024 todo cambió.
Tras varias pruebas médicas, llegó el diagnóstico que ningún padre quiere escuchar: meduloblastoma, un tumor cerebral muy agresivo. La operación fue urgente y el equipo médico hizo todo lo posible. Nicolás pasó más de 50 días en la UCI, atravesó tratamientos muy intensos, y hubo momentos en que los médicos no sabían si lograría salir adelante.
Contra todo pronóstico, poco a poco empezó a reaccionar. Abrió los ojos. Se comunicó de pequeñas maneras. Y el tumor entró en remisión completa. Pero en mayo de 2025, cuando parecía que lo peor había pasado, la radioterapia provocó una grave necrosis en el tronco encefálico. Su estado empeoró drásticamente.
Hoy Nicolás no puede hablar, no tiene control postural y depende de sus padres Damián y Julieta para absolutamente todo. Su familia necesita un vehículo adaptado porque Nicolás no puede viajar en un asiento convencional. Necesita un vehículo con silla de ruedas en la parte central trasera, sistemas homologados y rampa. Sin él, ir a las terapias supone un riesgo para su seguridad.
También precisa de terapias neurológicas ya que Nicolás acude a hasta 11 sesiones de terapia por semana: fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y tratamientos neurológicos. Cada sesión es una puerta abierta a la mejora. Y esto supone un gasto continuo y creciente. Por otro lado es necesaria una adaptación del hogar porque la vivienda familiar ha sido adaptada para facilitar los cuidados de Nicolás gracias a empresas solidarias. Aún quedan necesidades por cubrir para garantizar su seguridad en casa.
