Esta es la mejor época para realizar la ruta de las Cascadas de Tolox. Este recorrido senderista de 12 km pondrá a prueba nuestras rodillas y nuestros pulmones ya que es un sube y baja que atraviesa las cañadas que vierten al espectacular valle del río de los Caballos. Esta excursión transita casi íntegramente por senderos a media ladera que permiten magníficas vistas de la Sierra Parda de Tolox, recorriendo un terreno donde las rojas rocas peridotitas son las dueñas y señoras del territorio. El objetivo de la ruta, la vista a las cascadas de Horcajuelos, Rejía y la Virgen, posibilitarán el darnos un chapuzón en las frías aguas de esta parte de la Sierra de las Nieves.

Tipo: circular

Dificultad: media

Duración: 5-6 horas más o menos dependiendo del ritmo de cada uno

Distancia: 12 Kilómetros

Desnivel: 600mts de desnivel de ascenso 

Agua:  no hay fuentes en todo el recorrido

Recorrido fotográfico:

El punto de partida es justo por encima del balneario de Tolox, en uno de los extremos de este pueblo serrano. Tras dejar el coche en las inmediaciones debemos fijarnos en un cártel indicativo del sendero Pr-A 282, el Sendero Las Cascadas.

Junto a la valla se puede ver el comienzo de esta ruta.

El primer tramo de este sendero nos sumerge en un pinar frondoso. Tras pasar junto a un desvío para ver la estatua de la cabra montesa que preside el balneario, iniciamos una exigente subida que, durante una media hora larga, nos elevará a media ladera de las estribaciones del valle del río de los Caballos.

Dejamos a nuestra izquierda un desvío. Nosotros continuamos a la derecha.

La subida no da tregua. Atravesamos un carril que conduce a una cercana granja. En el caso de que vayamos acompañados de un perro, conviene tenerlo atado.

Al fondo vemos el pueblo de Tolox y, más cerca, el carril que acabamos de atravesar.

Por fin, el sendero se nivela. En menos de una hora nos hemos quitado de encima el grueso de las cuestas de esta excursión. A partir de este momento transitaremos por una senda bien pisada, que nos hará recorrer el río de los Caballos a media ladera, disfrutando de las vistas de este precioso valle.

El sendero empieza a llanear rodeando diversas cañadas que vuelcan hacia el río de los Caballos.
El valle a nuestros pies. Se aprecia el desnivel que hemos tenido que remontar.

El camino nos dirige hacia la primera de las cascadas, la de Horcajuelos, un bello salto junto al que hay algunas sombras ideales bajo las que descansar.

En lo más alto de la cascada pueden verse varios senderistas para apreciar la dimensión de este salto de agua.
El sendero sigue llaneando durante un buen tramo.

Tras dejar atrás la cascada iniciamos una ligera subida por un tramo que ha sido recientemente arreglado por operarios del Ayuntamiento de Tolox. Tras unos 20 minutos desde el salto de Horcajuelos encontramos un alcornoque muy característico a pie de sendero. Estamos muy cerca del Salto de la Rejía.

Alcornoque cercano a La Rejía.
Cascada de La Rejía

El salto de La Rejía se encuentra en un enclave espectacular, con una caída vertical de 67 metros, el de mayor altura de la provincia de Málaga creado por la naturaleza.

Cartel que indica el descenso hacía el Charco de la Virgen.

Tras pasar bajo el Salto de La Rejía desembocamos en un carril que debemos recorrer durante unos trescientos metros hasta una señal que indica nuestro siguiente objetivo: la cascada del Charco de la Virgen.

Descendiendo por un sendero que nos sumerge en un frondoso bosque.
Vistas hacia la casca del Charco de la Virgen.

El sendero nos hace bajar a pie de río de los Caballos. Encontramos una bifurcación. Hacia la derecha volveremos a Tolox. Ahora toca girar a la izquierda para visitar la cascada del Charco de la Virgen. Durante unos 15 minutos iremos junto al río, que deberemos cruzar en un varias ocasiones. Llegamos a este idílico paraje donde el rumor de la cascada anima a darnos un baño en las frías aguas de la charca que se forma.

Cascada del Charco de la Virgen.

Volvemos sobre nuestros pasos hasta la bifurcación anterior y continuamos por el sendero que nos encamina hacia Tolox. Durante la próxima media hora atravesaremos algunas zonas de cultivo, cruzando el río en un par de ocasiones. Pronto el sendero se convierte en carril y se despega poco a poco del cauce hasta volver una última vez a él, cruzando el río por última vez muy cerca del balneario, junto al cual pasaremos hasta volver al punto de partida en la puerta principal del edificio.

Zona de cultivos junto al río.
Vistas del río desde el carril mientras volvemos al balneario. Se ve abajo la vieja acequia.
Llegando al balneario de Tolox.

Culminamos de este modo una entretenida ruta que es especialmente atractiva en estos días en los que el monte aún esta verde y florido. El agua aún corre con el suficiente caudal y el calor aprieta lo necesario como para animarnos a darnos un chapuzón. A los valientes que soporten las frías aguas del río de los Caballos.

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