La Sierra de Huma es un magnífico mirador de la zona del Caminito del Rey, los embalses y el valle del Guadalhorce y el interior de la provincia. Entre sus numerosos atractivos se encuentran la Escalera Árabe, el Tajo del Estudiante y una amplia meseta, con lapiaz calizo incluido.

Normalmente cuando se quiere subir a la cumbre de la Sierra de Huma se hace desde El Chorro. Esta propuesta senderista se ahorra unos cientos de metros de desnivel al afrontar el acceso a esta sierra desde el Valle de Abdalajis. Para ello lo más sencillo es conducir hasta el pueblo Valle de Abdalajís, coger la MA-4401 hasta llegar a un cruce y continuar en dirección a El Chorro por la carretera MA-5403. Estaremos atentos para, en poco más de un kilómetro, coger un carril de tierra, señalado con un cartel que reza Sendero Sierra de Huma, que nos llevará en menos de 3 km a una zona de aparcamiento desde donde comenzaremos la excursión.

Lugar donde aparcamos el coche. Al fondo vemos el collado boscoso a donde debemos encaminarnos.

Partimos del entorno del cortijo de las Pedreras, caminando hacia el Oeste por un carril de tierra. Al poco tiempo encontramos una bifurcación y cogemos a la derecha para, tras una subida que nos hace pasar junto a unas minas, introducirnos en un frondoso pinar.

Era en buen estado de conservación.

Pasamos junto a una era bien conservada y, tras unos 15- 20 minutos de subida, desembocar en un collado desde el que tenemos grandes vistas al Corredor del Sabucón, donde se cultivan cereales entre dos cortados calizos que cierran este corredor que en descenso vertiginoso nos llevarían, en última instancia, hasta las aguas del embalse de El Chorro.

Nosotros descendemos por un carril hasta encontrar un sendero bien marcado a nuestra derecha que nos encamina hacia una pared caliza, el Tajo del Arrejanado.

Tras salir del bosque vemos esta pared caliza donde aparentemente no hay camino por el que subir.
Al acercarnos vemos que hay una pequeña brecha por donde suben senderistas.
Este espectacular tramo hay que encararlo con precaución.

Aparentemente no hay camino que nos permita subir por esta pared. Sin embargo, el sendero nos lleva a una flaqueza que existe en este tajo, la Falla de los Palmitos, un camino tallado en la misma roca. Subimos con precaución, ayudados por varios tramos de cadenas que facilitan el ascenso hasta encaramarnos a la ante-meseta del Huma.

Vistas del impresionante Tajo del Estudiante.
Camino bien marcado que nos conduce hasta la chimenea que nos subirá hasta la meseta de Huma.

El sendero bien pisado nos conduce hacia el Oeste, alejándonos inicialmente del Huma para ayudarnos a ganar altura hasta coger finalmente dirección Este en un duro ascenso, con mucha piedra suelta mientras damos vistas a los farallones rocosos del Tajo del Estudiante. La subida se modera tras unos 20 minutos y el sendero nos conduce a una chimenea desde donde nos aupamos por fin a la infinita meseta de la Sierra de Huma.

Meseta de Huma.
Zona caliza rota donde peligran nuestros tobillos.

Es habitual que el viento sople con fuerza en esta planicie a más de 1.000 metros de altura. También conviene tener en cuenta que, en caso de niebla, no hay puntos de referencia y es fácil perderse. Seguimos el sendero bien marcado hacia el Noreste para a continuación introducirnos en un lapiaz, una zona rocosa donde hay que tener cuidado con los tobillos.

Vértice geodésico de la cumbre del Huma.
Vistas espectaculares del Caminito del Rey y los embalses del Guadalhorce.

Ya tenemos a la vista la cumbre de la sierra de Huma. Desde donde tenemos espectaculares panorámicas del valle del Gudalhorce, de la zona del Caminito del Rey y los embalses, del Torcal de Antequera, Camorro Alto, Pico Capilla, etc.

Balcón del Tajo de los Estudiantes.

Toca volver. Decidimos acercarnos al borde del Tajo del Estudiante, para ello contorneamos por el Norte la meseta desde el vértice geodésico en dirección Oeste. En unos 15 minutos llegamos a este espectacular mirador no apto para gente con vértigo.

Desde este punto debemos encaminarnos por un sendero hacia el Sur hasta conectar de nuevo con el camino inicial casi a la altura de la chimenea que antes subimos. Continuamos bajando, descendiendo la Falla de los Palmitos y encaminándonos hacia el Sur hasta un collado junto al cortijo de Campedreros. Desde donde un sendero bien marcado nos lleva hasta la Escalera Árabe, un camino tallado y empedrado que nos hará descender cómodamente.

Precioso sendero que nos lleva a la Escalera Árabe.
Escalones tallados de la Escalera Árabe.
Bajada vertiginosa que ha sido domada gracias a la Escalera Árabe. Al fondo se ve el carril que a la derecha baja al Chorro y a la izquierda lleva a nuestro coche.

Tras la escalera, el sendero nos hará rodear una espectacular pared caliza donde es frecuente ver escaladores.

Pared impresionante donde es frecuente ver escaladores.
Termina el sendero que nos conecta con el carril que en breve lleva hasta el coche.

Finalmente desembocamos en un carril que debemos seguir en ligero ascenso durante unos cientos de metros hasta culminar junto al aparcamiento donde dejamos el coche. Donde llegamos cansados pero muy satisfechos de haber realizado una de las rutas panorámicas y montañeras más espectaculares de la provincia de Málaga.

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